La artesanía de Toledo
En la cultura de Toledo la artesanía ocupa un lugar muy importante, la tradición en el arte del trabajo manual está presente en varias ciudades de toda Castilla-La Mancha, algunos trascendieron más que otros, pero los oficios artesanales más conocidos son por ejemplo los del alfarero, bordado, carpintero, cuchillero, tallista de piedra y mármol, marroquinero y vidriero.
Esa tradición artesana se comprueba apenas comenzamos a caminar por sus calles donde se observan muchas tiendas de recuerdos con artículos típicos de la ciudad, pero sin dudas se destacan aquellas que exhiben únicamente trabajos artesanales y sobre todo aquellos que han hecho famoso a Toledo en todo el mundo: el damasquinado y la espadería. En menor medida también se observan piezas de cerámica, hiero forjado y madera.
También llegan a los comercios de la capital labores artesanales que caracterizan a algunas ciudades de la región como cuchillos, navajas y tinajas para el vino de Albacete; los encajes de Almagro de Ciudad Real; la alfarería de Cuenca; las fibras, el cuero y la piel de Guadalajara o los trabajos en madera, piedra y metal de Sigüenza y Jadraque.

Damasquinado
Pero sin dudas la tradición del arte en el trabajo del metal es legendaria, el damasquinado y la espadería representan a Toledo en el mundo entero y provienen de los talleres de la ciudad de Toledo, Talavera de la Reina y Puente del Arzobispo.
Damasquinado y espadería
El damasquinado consiste en la aplicación de ornamentos de oro o plata a un metal más común, como por ejemplo al hierro pavonado, al acero o al cobre, una labor muy usada por egipcios, griegos y romanos. En la actualidad Toledo es el mayor productor de damasquinado en el mundo y basa su prestigio en una técnica artesanal muy depurada.
La espadería en tanto es un arte conocido en Toledo desde hace siglos, el acero toledano es uno de los más prestigiosos del mundo por su flexibilidad, ideal para la esgrima. Las espadas hechas en Toledo son únicas, están formadas por un núcleo interior de hierro al que lo envuelve el acero.
Un paseo recomendado cuando se visita Toledo es recorrer los talleres de artesanos para ver en vivo como trabajan, la mayoría ofrece visitas guiadas en castellano, también en inglés y francés.

Durante la segunda mitad del siglo XVI y todo el XVII
La cerámica de Talavera ha tenido diferentes características según la época. Por ejemplo en el siglo el XVII se fabricó la serie “tricolor“, llamada así porque los dibujos estaban trazados con negro de manganeso y las piezas se decoraban con azul y naranja.
A comienzos del XVIII, hay un cambio de estilo conocido como serie chinesca o de las golondrinas donde predomina el color azul pálido. A partir de 1730 aparecen en escena las jarras de bola. A esta época se la conoce como la de las series de guirnaldas y pabellones.
Además de la tradicional artesanía en cerámica, en Talavera se realizan excelentes trabajos de talla de madera, muebles y bordados.
La técnica del damasquinado “original” se trataba de un picado a punceta para realizar un dibujo donde luego se introducía el hilo de oro o plata. Después se comenzó a hacer el estriado a cuchilla en el que los surcos se abren con la ayuda de una fina y alfilada cuchilla y una vez finalizado el dibujo, al igual que como se hacía antes, se introduce el hilo de oro mediante un punzón de base plana que se golpea con un pequeño martillo.
Cada una de estas ciudades le dió su toque particular. Por ejemplo en Eibar el damasquinado se usa para la decoración de armas. En principio se usaba para decorar armaduras, pero también para la decoración de jarrones, ánforas y hasta partes de edificaciones como el panteón del Prim y el altar de Loyola.
Luego se comenzó a usar en la decoración de armas tales como escopetas, pistolas y fusiles. Mediante el damasquinado el artesano dejaba su nombre impreso en su obra, el año de fabricación y hasta alguna dedicatoria. Cada pieza decorada con esta técnica muestra motivos diferentes, por ejemplo es común en las escopetas encontrar figuras de animales relacionados con la caza. Eibar se ha caracterizado por ofrecer a sus visitantes ilustres, una pistola damasquinada como obsequio oficial.
La explotación del damasquinado como joyería no es tan representativa de Eibar pero sí de Toledo, donde se ha desarrollado una muy importante industria del damasquinado u Oro de Toledo. Esta técnica de decoración de joyas, espadas, cuchillos y toda clase de objetos se ha desarrolldo de tal forma y ha dado tanto empuje a la ciudad de Toledo que la producción tuvo que dejar de ser artesanal para pasar a ser industrial y así poder satisfacer la gran demanda de su comercialización. La industria de armas blancas y la del damasquinado toledano se han unido y sus productos se venden en toda España como suvenir.